Las noticias falsas también irrumpen en elecciones presidenciales en el continente africano
- verificado 2019

- 23 abr 2019
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La rápida democratización del acceso a Internet ha generado un público con una cierta inocencia de la que se aprovechan los políticos para extender desinformación, precisamente, en los momentos más críticos.
En Senegal perteneciente a la África Occidental, poco antes de las elecciones presidenciales, los medios recogen una noticia que acusa al candidato de la oposición más transgresor de recibir dinero de una petrolera británica
A mediados de enero varios diarios senegaleses publicaban que Ousmane Sonko, uno de los candidatos de la oposición a las elecciones presidenciales previstas para finales de febrero, había recibido 195.000 dólares de una compañía petrolera británica.

Curiosamente Sonko encaraba la carrera electoral como el candidato más renovador, el de los jóvenes, el azote de la corrupción y el que reclamaba revisar los contratos con compañías extranjeras para que la explotación del oro negro dejasen los beneficios en Senegal. La noticia resultó ser tan falsa como elaborada.

WhatsApp y las redes sociales difundían de manera desenfrenada un supuesto DNI francés del presidente saliente, poniendo en duda la nacionalidad del candidato; o el vídeo de una campaña social en el que famosos senegaleses apoyaban la lucha contra la violencia contra las mujeres y que había sido manipulado incluyendo una petición de voto para el presidente; o el documento de un pretendido programa, del que después nadie se responsabilizaba.
La sociedad senegalesa trata de aprender de un fenómeno que en gran medida se aprovecha de la explosión de Internet en los países africanos en los últimos años y de la inocencia y la falta de experiencia de los usuarios.




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